miércoles, 16 de noviembre de 2011

Vivir y Morir por un ideal, Vivir y morir por amor

Dos historias de amor, un sólo final

La historia de Eloisa y Abelardo fue un trágica historia de amor que, si bien transcurrió años atrás, siguió repitiéndose a los largo de los tiempos.

Un claro ejemplo es el de Camila O´Gorman y el sacerdote tucumano Ladislao Gutiérrez. A los 18 años, Camila conoció al padre Ladislao Gutiérrez, un sacerdote jesuita que había asistido al seminario junto con el hermano de Camila. El padre Gutiérrez había sido nombrado párroco de la familia O'Gorman, y pronto comenzó a ser invitado a la propiedad familiar de éstos. Camila y Gutiérrez comenzaron rapidamente un romance clandestino.
En 1847, Camila y el padre Gutiérrez se fugaron a caballo y se refugiaron en la provincia de Corrientes . En agosto del año 1848 su paradero fue descubierto, y fueron arrestados por un sacerdote irlandés llamado Michael Gannon. Camila negó haber sido violada y afirmó ser la iniciadora del romance y la ideóloga de la fuga. Camila O'Gorman, embarazada de 8 meses y el sacerdote Gutiérrez fueron condenados a muerte y fusilados poco tiempo después, en la mañana del 18 de agosto de 1848 en el Cuartel General de Santos Lugares de Rosas, en ese


Ambas historias transcurren en distintos momentos históricos y sociales, pero también, los dos relatos concluyen trágicamente.
Tanto Eloisa y Abelardo, como Camila y Ladislao, conocían las leyes, conocías las “pautas de convivencia”, sabían que nadie los apañaría ni entendería en su romance, porque su sociedad no lo permitiría. Pero concientes de ello, sabiendo que estaban poniendo todo en juego, podríamos decir que decidieron morir por un ideal, decidieron morir por el otro, por ellos mismos, por la felicidad de ambos. Si bien en el caso de Eloisa y Abelardo su condena no fue de muerte, los mataron en vida cuando los separaron.
Claramente, tanto Eloisa y Abelardo, como Camila y Ladislao vivieron por ideales, y al mismo tiempo murieron por ellos.




martes, 8 de noviembre de 2011

"Eloisa y Abelardo, una trágica historia de amor"


Pedro Abelardo es reconocido por la crítica moderna como uno de los grandes genios de la historia de la lógica, de la que hacía uso a través de los géneros y técnicas de la dialéctica; Abelardo considera el lenguaje como un mundo interdependiente del sujeto y de la realidad externa, algo completamente original para su época. Abelardo es también recordado, siglos después, en pleno Romanticismo, por  su relación amorosa mantenida con Eloísa. A los veinte años Abelardo se trasladó a París, cuya escuela episcopal era, la más famosa y la más concurrida; su jefe era el archidiácono Guillermo de Champeaux. Teniendo a Guillermo como profesor estudió en París primeramente retórica, gramática y dialéctica. Abelardo se inició hacia 1112 en la docencia en Melún, Corbeil, y más tarde en la colina de Sainte-Geneviève, cerca de París.  Además de la práctica de la enseñanza, Abelardo se dedicó a la música, componiendo en lenguaje sencillo y usando lengua romance canciones que solazaban extraordinariamente a las damas y divertían sobremanera a los estudiantes. De esta época data su relación con Eloísa, sobrina de Fulberto, canónigo de la Catedral de París, a quien conoció alrededor de 1115; éste confía la educación de Eloísa a Abelardo, pero éstos se enamoran y durante un tiempo mantienen su relación en secreto, durante los años 1117-19. El escándalo explota al saberse que Eloísa espera un hijo, que sería llamado Astrolabio. Abelardo secuestra a Eloísa y la lleva a casa de su hermana en Le Pallet. Abelardo decide casarse con Eloísa para limpiar su nombre, ella se opone en un principio porque no puede aceptar que un hombre de ciencia se dedique a una familia. La boda acaba celebrándose en secreto. Fulberto, en supuesto honor de ella, difunde la noticia. Abelardo, molesto por eso, envía a Eloísa al monasterio de Argenteuil. Fulberto, sintiéndose engañado, sobornó a un criado y entrando con algunos servidores en el cuarto de Abelardo, entre todos lo castraron y después huyeron. El criado y otro de los agresores fueron presos y castigados con igual mutilación y además con la pérdida de los ojos, en tanto que el canónigo Fulberto fue desterrado de París y se le confiscaron todos sus bienes. Abelardo, humillado, se esconde durante un tiempo en Saint-Denis como monje, y manda a Eloísa hacerse monja en Argenteuil. En 1142, retirado en el monasterio de Saint-Marcel, en Chalon muere. Su cuerpo fue llevado al Parácleto y Eloísa, fallecida 22 años más tarde, fue enterrada junto a él. Desde 1817 los dos cuerpos descansan juntos en una misma tumba, en el cementerio parisino de Père-Lachaise.

sábado, 8 de octubre de 2011

Trailer El secreto de sus ojos

Trailer El secreto de sus ojos

El secreto de sus ojos
Es una película argentina dirigida por Juan José Campanella, basada en la novela La pregunta de sus ojos, de Eduardo Sacheri. Está protagonizada por Ricardo Darín, Soledad Villamil, Pablo Rago y Javier Godino, y cuenta con la participación especial de Guillermo Francella. Producida con capital argentino y español, logró ser la película argentina más exitosa del año 2009 y una de las más taquilleras de la historia del cine argentino, con más de dos millones y medio de espectadores, y en 2010 se convirtió en la segunda película argentina en ganar el Óscar a la mejor película extranjera, después de La historia oficial.
Breve resumen de la película:
La historia, situada en 1999, es contada en forma de recuerdo: en junio de 1974, un agente de la justicia federal, Benjamín Espósito (Ricardo Darín), empieza a investigar el crimen de una joven mujer, Lilliana Colotto de Morales, brutalmente violada y asesinada dentro de su casa en un barrio de la ciudad de Buenos Aires. Su esposo, ahora viudo, Ricardo Morales (Pablo Rago), queda devastado por la noticia; Espósito le promete encontrar al asesino y llevarlo ante la justicia. Éste es ayudado por su asistente alcóholico, Pablo Sandoval (Guillermo Francella), y la recién llegada Irene Menéndez-Hastings (Soledad Villamil), jefa del departamento. Allí a petición del señor Esposito se reabre la investigación sobre dicho asesinato, la cual había quedado relegada por motivos, del paso del tiempo y sin encontrar huella alguna que incrimine algún sujeto, había quedado obsoleta. El desarrollo de la película se enfocara en la indagación que realizara Benjamin Esposito con la ayuda de Pablo Sandoval, entre corridas, idas y vueltas, amenazas, muertes, amor, rechazo, frustraciones.

jueves, 6 de octubre de 2011

Rodolfo walsh y la cruel verdad.

La obra de Rodolfo Walsh, se enfoca en la ivestigación que realizó durante el “período de reorganización nacional” (proceso militar) que se vivio en la argentina en la decada del ´50; donde centenares de civiles fueron secuestrados, torturados y luego fusilados en el terreno, que hoy se conoce, como José León Suarez. Durante ese período, Walsh recibió información la cual aseguraba que varios de los “fusilados” se encontraban con vida.
En esta historia se enfoca el desarrollo de una de sus principales y más polémica obra, llamada Operación Masacre”.
Como historia Argentina; parte de nuestra identidad y reflejo de vida; nosotros hemos comprendido que el sufrimiento, el dolor y la desaparición; no es mas que un elemento violento de establecer poder, eso no quiere decir respeto, sino, ABUSO.
Además de estos lamentables sucesos que ha sufrido la sociedad Argentina, hubo muchos otros, como la desaparición de familias, de bebés, asesinatos y torturas, entre otros, que hoy en día repercuten en la vida de miles de personas. Entre ellos, familiares de desaparecidos e incluso hijos, esos bebés robados, apartados; a quienes los han despojado de su libertad, les han quitado el derecho a la vida, a la verdad, y sobre todo, su IDENTIDAD. Hoy en día, aquellos niños son hombres y mujeres que buscan una verdad; muchos han encontrado a sus familias biológicas, pero otros tantos, siguen en la espera de encontrar a sus familias y así poder reconstruir su tan ansiada identidad.

OPERACIÓN MASACRE

A continuación un breve resumen de la historia, escrita por Rodolfo Walsh. 




A las 23.30 del 9 de junio de 1956, la policía de la Provincia de Buenos Aires allana una casa en la localidad de Florida y detiene a un grupo de civiles que suponen implicados en la rebelión militar del general Juan José Valle contra el gobierno de facto del general Pedro Eugenio Aramburu. En la madrugada del día siguiente, aproximadamente seis horas después, esas personas son fusiladas en un basural de José León Suárez, en cumplimiento de la ley marcial que se promulga y difunde por radio después que fueran arrestados. El saldo: cinco asesinados. Sus nombres: Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Carlos Alberto Lizaso, Mario Brión y Vicente Damían Rodríguez. Cinco hombres que dejarán -entre hijos, viudas y familiares- dieciséis deudos.
Para contar las vidas y los últimos pasos de los protagonistas, narrar lo sucedido la noche de los asesinatos y mostrar el expediente judicial que se genera posteriormente, el autor elegirá una forma llana de escritura con un certero equilibrio entre lo novelado y lo testimonial. Se sabrán detalles íntimos: algunos intuidos, otros obsesivamente buscados.
La tensión subirá y el ritmo de la novela irá pasando cada vez más rápido. Utiliza sencillos recursos: datos sutiles para afirmar la veracidad de lo narrado y la investigación en la sensación que, seguramente, tuvieron esos hombres. Así, la matanza será reconstruida, más que nada, con los últimos diálogos y pensamientos de los hombres.
De los que sobreviven, quizá el relato más estremecedor es el que protagoniza Di Chiano. Luego del tiroteo, el hombre ha quedado ileso. Tirado boca abajo en el piso, comprende que están rematando a los caídos y que ahora le toca a él.
“No los ve pero sabe que le apuntan a la nuca. Esperan un movimiento. Tal vez ni eso. Tal vez le tiren lo mismo. Tal vez les extrañe justamente que no se mueva. Tal vez descubran lo que es evidente, que no está herido, que de ninguna parte le brota sangre. Una náusea espantosa le surge del estómago. Alcanza a estrangularla en los labios. Quisiera gritar. Una parte de su cuerpo -las muñecas apoyadas como palancas en el suelo, las rodillas, las puntas de los pies- quisiera escapar enloquecida. Otra -la cabeza, la nuca- le repite: no moverse, no respirar”.
El tiro de gracia nunca llegará y Don Horacio habrá nacido de nuevo. A Livraga le perforan la cara de un balazo, lo tiran herido en la comisaría de San Martín y luego lo pasan a la cárcel de Olmos, donde estará dos meses junto a Giunta, que, previamente, había sido sometido a tortura psicológica. Mucho más tiempo estará Díaz en la misma prisión. Gavino, Benavídez y Julio Troxler (asesinado por la Triple A el 20 de septiembre de 1974) se exiliarán en Bolivia.